Gracias Señor por embellecer mi vida al traer sanidad y restauración. Gracias por embellecer mi vida al llenarme de ti. Hoy renuncio a ser preso del temor y  experimentar inseguridad… a querer salir corriendo y esconderme… a no saber cómo aceptar el amor.

Hoy entiendo que la llave de la sanidad interior es el perdón y el olvido, como lo dice Filipenses 3:13 Olvidando ciertamente lo que queda atrás… hoy son sanadas mis relaciones rotas y me desato de la amargura, rechazo, y heridas del pasado. Hoy reconozco mi propia responsabilidad en todo esto. Y me libero de todo sentimiento de culpa. Hoy dejo de culpar a los demás de las cosas que me pasan. Por el contrario perdono a quienes debo perdonar y abro las puertas de mi corazón a ti mi Jesucristo, Dios de paz para que me santifiques por completo y que mi espíritu, mi alma y mi cuerpo sean guardados irreprensibles. Hoy recibo también sanidad para mi cuerpo, cualquier dolencia o enfermedad salen de mi cuerpo. Hoy recibo sanidad en mi área psicológica, pues tu también viniste a traer paz a mi mente.

De ahora en adelante me mantengo abierto para ti, para tu acción y para tu Palabra… me mantengo abierto para que me enseñes a vivir. Al habitar en mí quedo bajo tu completa influencia Espíritu Santo: enséñame la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo que debo y no debo hacer. Hoy soy sensible a  tus revelaciones y a todos tus movimientos, Espíritu Santo. Hoy soy sensible para adorarte. Hoy soy apto para tomar buenas  decisiones. Me quito la culpa que ha venido a mí por malas decisiones del pasado y que me ha dificultado la toma de nuevas decisiones. Hoy soy libre para tomar decisiones. Hoy soy libre para  terminar lo que  comienzo. Hoy renuncio a tener doble ánimo. Hoy renuncio a la pasividad.

 Hoy mi mente se sujeta a tu voluntad. Hoy son derribados argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios. Hoy es llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. 

Gracias Señor porque hoy he recibido sanidad a las heridas de mi  alma y he sido libre del rechazo, de la falta de amor, del temor, del abandono, de la inseguridad, del abuso, de los sentimientos de culpa y de la incapacidad para relacionarme con los demás de manera correcta.

Gracias Señor porque hoy he recibido perdón y he iniciado mi restauración personal y lo mas hermoso de todo gracias porque desde hoy habitas en mi interior y me has traído sanidad y salvación. En el nombre de Jesús. Amén y amén.